lunes, 29 de septiembre de 2014

Mi poema en Cosmoanónimos



La blanca cal resbala en la mirada que esculpe
golpes contra el azul y la mañana.
Quieta, abierto compás del mediodía,
la tarde quieta y después
escapa a chorros púrpura y lila
derramando grillos y estrellas.

Carmen Maixé
(Anónimos 2.2, Cosmopoética 2014)

domingo, 28 de septiembre de 2014

Llueve por dentro



Esta lloviendo en Córdoba.
Recito de memoria
Cada calleja cada rincón
Y aún no me he ido
Llueven las palabras sobre mí
Y la lluvia me recuerda
que me tengo que despedir.
Último paseo  de madrugada
Empapada de los versos anónimos
Llueve por dentro.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Comida familiar




Ver la gente pasaruna sábana, una luz que difunde la alegría permanente del presente audaz. Los geranios rojos contra la pared blanca, la sangre sobre el mantel. El tejido amable, familiar, áspero y gastado, se extiende con arrugas sobre las capas abiertas de la madera y guarda encuentros, cedazos de antiguas ruinas, de muerte y de vida, de angustia e hipocresía. El mantel lo guarda, lo tapa todo. Comes en un ritual tribal de acercamiento acorralado. Terminas por no probar bocado y a continuación ese
ágape, esa comida, en ocasiones celebración, acaba por fagocitar tus sueños, acaba con el presente del futuro. Lamentarás repetirlo una y otra vez hasta que con su sello impregne todas las vidas cotidianas en una letanía rencorosa que te volverá de espaldas y a la contra de ti misma. ¡Cuántas máscaras! ¡Cuántas reglas! para que unos vivan seguros y otros sobrevivan en el marasmo orquestado  por  el  deseo  de  otros,  voraz  y  sanguinario
(Bailando en la frontera, C.M)

Largo recorrido



Largo recorrido
del azul al blanco
restos de naufragio
entre el oleaje vivo
vivas las entrañas
mezcladas con sal
al augurio de peces blanqueados
sonoras, chispeantes,
las olas desgranan
la música concéntrica de los mundos

viernes, 19 de septiembre de 2014

Desarraigo



Un río atravesado con el alma en vilo
la melancolía se mezcló entre sus aguas
Nunca más volver
Perdido el arraigo
Quedó en la otra orilla.