viernes, 26 de diciembre de 2014

domingo, 7 de diciembre de 2014



Los senderos virtuosos se abren al atardecer sobre colinas desventradas. Cuando cae la luz se disuelve sobre mi ventana una amenaza amplia y diáfana que recoge los miedos, la angustia del peso que me hunde. Quisiera dejarlo caer a los pies para pasar como por un puente sobre ellos sin caer, sin hundirme, sin lamerme las heridas, sin cerrar las puertas, sin decir adiós. Hasta el presente empujándolo como un velo, vivo en ese intento.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Huellas



Sólo el presente, siempre, en el presente, una huella, la del pasado y la del futuro. ¡Cómo se tambalea este hilo cuando se instala en uno u otro lado! Cuan difícil no hacerlo. La belleza y el vértigo del presente, también la alegría de estar vivo.

jueves, 27 de noviembre de 2014

De cómo mira la ciudad de Sibiu.






            De los tejados amplios y de pendientes espectaculares resbalan párpados de ojos grandes, el iris se abre a través de un ventanuco de siglos mirando la ciudad. Sus tejas de un rojo brillante unas y otras revestidas de musgo forran las calles cuando te elevas sobre ellas en las escaleras que abren el barrio antiguo a un laberinto. La noche los cierra y sorprende a la mañana su vigilancia atenta al trasiego urbano. A la que me percato, una mezcla de inquietud y perplejidad me arrolla, acostumbrada a mirar ciudades y no a ser mirada por ellas. La misma inquietud que atenaza el observar por primera vez las casas semienterradas en el campo, camufladas a fin de eludir las invasiones continuas sufridas por este pueblo. Estos ojos miran escondiendo que lo son. De ahí el susto cuando los descubres. Ojos y bocas según la cantidad y disposición de las buhardillas. Son auténticas caras. Sibiu te mira.

Inmersa en el pasado con sorpresa mientras deambulo por sus calles antiguas. Al cabo del paseo, y ya en Brasov, entramos en un café-teatro de nombre  infame y ambiente artístico maravilloso. Recostada en un sillón de cuero, en una mano el “lapte mateado” y en la otra el cigarrillo, escuchando a Cesárea Évora. De pronto me viene el presente a la memoria y mi mujer me sonríe.

lunes, 24 de noviembre de 2014



Bailar en un gesto progresando al infinito como un gran giro en la inmovilidad hasta encontrarte antes de nacer en las aguas profunda del tiempo.

lunes, 3 de noviembre de 2014



La música llena un imposible vacío que la luna trenza a través de la luz para convertirse en candelabro, el amanecer bordará sobre él letras doradas, perlas de cal hasta mustiarse el día en un sonido sordo y vibrante, espejo y sonrisa de gato. Para cruzar las azoteas andando hasta el infinito que marque cada pretil, cada antena, cada cornisa...

sábado, 25 de octubre de 2014

El desayuno


Cae la sal sobre la superficie dura y crujiente, la tostada recibe la lluvia sobre la escarcha de aceite. Un gesto que perdura, cada día, durante tanto tiempo. Entre el acto de llevarme a la boca el pan tostado  y los sucesivos movimientos anteriores se comprime el mundo lleno de mañanas y de otros que hicieron lo mismo.

Cuantas rugosas mañanas llenas de luz. Calor sofocante a resguardo, solo la tristeza de mi padre se dispersaba por toda la sala. Recogía trocitos de ésta que se diluían al paso de las horas como la sal sobre las tostadas.

jueves, 23 de octubre de 2014



Salvar a las palabras de su vanidad, de su vacuidad, endureciéndolas, forjándolas perdurablemente, es tras de lo que corre, aun sin saberlo, quien de veras escribe.
      María Zambrano

lunes, 29 de septiembre de 2014

Mi poema en Cosmoanónimos



La blanca cal resbala en la mirada que esculpe
golpes contra el azul y la mañana.
Quieta, abierto compás del mediodía,
la tarde quieta y después
escapa a chorros púrpura y lila
derramando grillos y estrellas.

Carmen Maixé
(Anónimos 2.2, Cosmopoética 2014)

domingo, 28 de septiembre de 2014

Llueve por dentro



Esta lloviendo en Córdoba.
Recito de memoria
Cada calleja cada rincón
Y aún no me he ido
Llueven las palabras sobre mí
Y la lluvia me recuerda
que me tengo que despedir.
Último paseo  de madrugada
Empapada de los versos anónimos
Llueve por dentro.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Comida familiar




Ver la gente pasaruna sábana, una luz que difunde la alegría permanente del presente audaz. Los geranios rojos contra la pared blanca, la sangre sobre el mantel. El tejido amable, familiar, áspero y gastado, se extiende con arrugas sobre las capas abiertas de la madera y guarda encuentros, cedazos de antiguas ruinas, de muerte y de vida, de angustia e hipocresía. El mantel lo guarda, lo tapa todo. Comes en un ritual tribal de acercamiento acorralado. Terminas por no probar bocado y a continuación ese
ágape, esa comida, en ocasiones celebración, acaba por fagocitar tus sueños, acaba con el presente del futuro. Lamentarás repetirlo una y otra vez hasta que con su sello impregne todas las vidas cotidianas en una letanía rencorosa que te volverá de espaldas y a la contra de ti misma. ¡Cuántas máscaras! ¡Cuántas reglas! para que unos vivan seguros y otros sobrevivan en el marasmo orquestado  por  el  deseo  de  otros,  voraz  y  sanguinario
(Bailando en la frontera, C.M)

Largo recorrido



Largo recorrido
del azul al blanco
restos de naufragio
entre el oleaje vivo
vivas las entrañas
mezcladas con sal
al augurio de peces blanqueados
sonoras, chispeantes,
las olas desgranan
la música concéntrica de los mundos

viernes, 19 de septiembre de 2014

Desarraigo



Un río atravesado con el alma en vilo
la melancolía se mezcló entre sus aguas
Nunca más volver
Perdido el arraigo
Quedó en la otra orilla.

viernes, 8 de agosto de 2014

Bailando en la frontera



Cuando la mirada descubrió un abrazo entre las sombras del limonero, no sé si fue por culpa de la luz o un atrevimiento más de los límites del día que bordean los pájaros con sus alas y le dan formas curvas que lo hacen de vuelta y amable. Así, sin confundir un solo instante, el sol implacable me devolvió una sonrisa con la que reconocer las marcas del alba y recorrer un camino, siempre guiada, siempre sola. ¿Lo importante era el mapa de las fronteras, los bornes, lo que diferenciaba las cosas de su alrededor? El peligro de confundirlo siempre había estado.

(Bailando en la frontera, C.M.)

miércoles, 6 de agosto de 2014

Locas suenan




Locas suenan las palabras
a colores desvencijados
en una penumbra sospechosa,
entre lentejuelas, tiembla el oscuro vacío.
Los caminos otrora abiertos
se cerraron para encontrarlos
a la vuelta de un círculo sosegado y
lleno de grietas,  
barro y viento.
Caminos de surcos
de mil pisadas que hacen su abismo
Necesito un salto.

jueves, 15 de mayo de 2014

Una revolución en silencio

No soy yo quien grita: es la tierra que ruge…”
                                                                                                Attila József




Hay un ruido, pura cacofonía, tan repetitivo que hipnotiza ¿Será para que te puedas sacar el carnet de conducir sin pasar nervios? ¡Ay! no solo pone de los nervios si no que tampoco deja oír los sonidos del mundo que se revuelve, sufre, canta, baila, consume, despierta… y se suicida. Es un mantra que taladra los sentidos. Las mentiras, el cinismo en todo su esplendor hasta doblegar el discurrir cotidiano de las cosas.

Pretenden dar el cambiazo: la actualidad por la realidad, la noticia por el suceso o la catástrofe. Aquello que no se publica, que no se emite; no existe. Cierto, si desconocemos una palabra, desconocemos la experiencia que nos llevaría a ella. Pero me temo que el lenguaje ha sido definitivamente utilizado –es el cuerpo del delito- para asesinar la realidad. Alguien dijo aquello de que la primera víctima en una guerra es la verdad; pues eso, y las consecuencias de ello, un crimen. Lo cual no quita que esta realidad siga fluyendo solita y con testigos de cosas espeluznantes, no obstante también de otras del genero maravilloso. Pues ¿No hay gente que está depositando su dinero en una banca ética, el consumo colaborativo, la red de pares o P2P, el coworking, el crowdfunding y otras iniciativas generadas de movimientos en la estela del 15M que no paran de surgir?

Para crear una nueva realidad, antes hay que imaginarla y para llevarla a cabo, “una poquita de gente”. La revolución camina en silencio, el resto es ruido y ladridos llenos de furia.

¡A por ellos! Son pocos y cobardes. Es cobarde aquella persona que quiere el mundo solo para sí y no para todos. Y además, la violencia es su única arma.

Si se pararan las hormigas ¿Se pararía el mundo?

¿Oís el rumor de las calaveras que flotan?

lunes, 24 de marzo de 2014

Ausencia



Raso, como un cielo raso,
el vendaval arrecia,
 deja los sentidos clavados
como la muerte deja
el abandono de los asuntos cotidianos,
por un momento,
en el estercolero de la indigencia
sin saber donde depositarlos.
Cuando vuelve el día
con sus asuntos por resolver
el agujero se ha agrandado en la miseria del olvido.
Penetramos de nuevo en el camino
para continuar la batalla, y allí, las cosas
 llevan el peso y la sombra de la ausencia
como el miembro cortado
existe flotando en el deseo
en una madeja virtual y pura

que jamás tejerá destino alguno.

lunes, 17 de marzo de 2014

Las horas tranquilas




Las horas tranquilas discurren en la cabeza del dinosaurio con una sola verdad entre las manos para tropezar de día y construir en la noche una desesperación llena de esperanza.



martes, 7 de enero de 2014

QUIETA



Quieta atestiguo dentro del temblor
una llama consume el aire que respiro
sin dar tregua a la batalla de dolores impartidos
de gracias ligeras, de perdones finalmente disponibles
ahora repito lo que no sé con una maldad infalible
dando cuerda al reloj marchito
despedazando horas en una matraca sin aliento
sin despedirme siquiera avanzo cuando tal vez
quisiera parar un instante, parar el tiempo
contando los días sin sus horas
de pie grito para no marcar su paso de la oca.